La Renovación de la Educación
El aprendizaje colaborativo, la irrupción de tecnología en las aulas y el trabajo basado en proyectos traen consigo un cambio significativo tanto en el mobiliario como en la disposición y uso de los espacios de aprendizaje, impactando también en las infraestructuras de las instituciones educativas. Numerosos estudios demuestran que un entorno de aprendizaje adecuado puede aumentar la colaboración, concentración, participación y motivación de estudiantes y profesores.
MOBILIARIO ESCOLAR
Entornos que metamorfosean la educación .
Para que la educación responda a las exigencias contemporáneas, es imprescindible un giro de enfoque, tanto en el método de enseñanza como en el aprendizaje. La revolución digital, el cambio de paradigma de los últimos años y la mentalidad de las nuevas generaciones justifican una transformación educativa a gran escala. Es el momento de avanzar de un aprendizaje genérico a uno personalizado, capaz de valorizar el talento único de cada individuo. Aunque el conocimiento está al alcance de un clic, la metodología de enseñanza y aprendizaje será el factor diferenciador. Sin menospreciar el saber esencial para formar un pensamiento crítico, las nuevas metodologías educativas sitúan al alumno y su participación activa en su aprendizaje en el centro de la ecuación.
El modelo tradicional, donde el estudiante pasa largas horas en un pupitre escuchando pasivamente al profesor, ha quedado obsoleto. Los roles de alumno y profesor evolucionan, con este último transformándose en un guía, facilitador y moderador. El trabajo académico deja de ser exclusivo de materias y se enfoca en proyectos, aplicando el conocimiento a contextos reales. Esto permite a los estudiantes interrelacionar los contenidos aprendidos y resolver problemas del día a día.
Analizamos las principales metodologías de aprendizaje y su aplicación en casos reales. Se destacan espacios flexibles y configurables que faciliten la interacción, experimentación, intercambio de ideas o la investigación, entre otras actividades innovadoras. Aparecen nuevos elementos como la biofilia, que lleva al aula los beneficios del contacto con la naturaleza; se cuida la iluminación, la paleta cromática o la acústica, adaptándose a las diferentes necesidades según el momento del día, el tipo de aprendizaje o la actitud que se quiera fomentar entre el alumnado.
Nuestro compromiso con la transformación educativa es firme y decidido porque consideramos que es uno de los legados más valiosos que podemos dejar a la sociedad. Formar nuevas generaciones de profesionales con las habilidades necesarias para enfrentar los desafíos de un mundo cada vez más complejo e incierto es nuestra misión.
La Educación de los Líderes del Mañana
En esta era de innovación excepcional que estamos viviendo, la enseñanza no puede quedar rezagada. Se requieren modelos de aprendizaje adaptados a las necesidades de los estudiantes de hoy y del futuro. El contexto social, político, económico y tecnológico en el que han crecido ha moldeado su manera de vivir y entender el mundo. Por lo tanto, la educación debe enfrentar los nuevos desafíos del mundo profesional que plantea el futuro, así como la forma de entender, vivir y relacionarse de los jóvenes de hoy, quienes serán los profesionales del mañana.
Los centros educativos, desde colegios hasta universidades, como puertas de entrada al mundo laboral, deben ser entornos donde se desarrollen conocimientos y habilidades que los preparen para los empleos del futuro. Más allá de las asignaturas académicas, se debe permitir a los estudiantes expresarse, desarrollar su madurez, independencia, capacidades y talentos individuales.
Esta nueva visión de la educación implica una revolución en metodologías, espacios y tecnología, que requiere un cambio significativo de mentalidad por parte de todos los agentes involucrados para avanzar de la mano.
La educación experiencial
Potenciando el talento individual
Una de las principales conclusiones de la nueva educación es la necesidad de adaptarse a los retos de la empleabilidad que el futuro demanda. No podemos ignorar que vivimos en un contexto altamente cambiante, y muchas de las profesiones del futuro aún no existen. Por tanto, la educación debe orientarse a potenciar competencias clave. Necesitamos avanzar hacia un modelo de aprendizaje más creativo, basado en experiencias y menos en la memorización. Un modelo que permita a los profesionales del futuro adaptarse a entornos complejos y variables.
Transformando la Educación
Cambiar la perspectiva educativa a través del mueble.
En una era de creciente globalización, la adopción de nuevas metodologías pedagógicas se ha convertido en una tendencia generalizada. Así, la manera de impartir enseñanza se orienta hacia enfoques más dinámicos, personalizados y flexibles que buscan potenciar las capacidades individuales de cada persona.
La educación se encamina hacia la implementación de metodologías centradas en el estudiante, fomentando la formación con una mirada al futuro en lugar de anclarse en métodos obsoletos. Esto implica dejar atrás las largas clases magistrales en las que los alumnos eran meros oyentes, reemplazándolas por un modelo donde el alumno es el eje del proceso de aprendizaje, adquiriendo conocimiento a través de la experiencia y la creación de contenido. Así, los estudiantes se convierten en responsables de su propio aprendizaje, mientras que el docente asume el rol de guía.
LA NEUROARQUITECTURA EN LOS ESPACIOS EDUCATIVOS
Estamos presenciando una revolución en la concepción de los espacios. Las nuevas formas de habitar, trabajar, viajar y disfrutar han cambiado, intensificadas por la pandemia y la necesidad humana de socializar.
Este deseo de hiperconexión ha hecho que los espacios sean cada vez más indispensables, combinando elementos físicos y digitales para una experiencia única e integrada. Los espacios híbridos, como tiendas que fusionan presencia física con plataformas en línea, u oficinas que combinan diseño corporativo con ambientes de cafetería, se vuelven esenciales.
El mobiliario es clave, con su flexibilidad y capacidad de adaptación a distintos usos. La tecnología, la salud mental y las nuevas formas de vida y encuentro son premisas esenciales para los profesionales del diseño y la arquitectura, quienes diseñan espacios que fomentan la conexión y el bienestar.
La neuroarquitectura estudia cómo el diseño de espacios impacta en la mente de las personas desde una perspectiva científica, convirtiéndose en un aspecto crucial en los espacios educativos que necesitamos hoy.
Evidencias en el entorno educativo
- Iluminación: Una iluminación adecuada mejora el rendimiento académico, la salud, el bienestar y el estado de alerta de los estudiantes.
- Color: El color del aula afecta el desempeño, reduciendo la fatiga visual y facilitando el comportamiento cooperativo y el rendimiento cognitivo.
- Forma del aula: La altura del techo y la anchura del aula influyen en la cooperación y la satisfacción del profesorado y el alumnado.
La medición neurofisiológica es crucial para comprender el impacto de estos factores, permitiendo registrar datos no manipulables conscientemente por los sujetos. Indicadores neurofisiológicos como el EEG, la actividad electrodérmica y la variabilidad del ritmo cardíaco aportan información valiosa sobre los procesos cognitivos.
Investigaciones en neuroarquitectura
Se ha investigado cómo el color, la iluminación y la forma del aula afectan las funciones cognitivas de los alumnos. Entre los hallazgos:
- Color: Tonos fríos activan más fisiológicamente y mejoran la atención y la memoria, mientras que una alta saturación empeora el desempeño en tareas de memoria.
- Iluminación: Una mayor concentración se logra con una temperatura de color elevada, y las pruebas de memoria se desempeñan mejor con niveles bajos de iluminación.
- Forma del aula: Aulas con techos más altos o más anchas reducen la activación fisiológica, lo que afecta negativamente el desempeño en pruebas de atención y memoria.
Retos futuros
Los espacios híbridos en edificios públicos son clave para adaptarse a nuevas necesidades sociales. Estos lugares deben ser polivalentes, flexibles y adaptables, integrando el espacio urbano y fomentando el bienestar y el uso adecuado de los espacios, contribuyendo a la salud y las emociones positivas de sus usuarios. La colaboración entre disciplinas es esencial para diseñar una arquitectura que responda a las necesidades de la sociedad en constante evolución.
CASOS DE ÉXITO
Nuestro trabajo habla por sí mismo
Mobiliario para universidades: equipamiento de aulas en la Universidad de Valladolid
Mamparas modulares para escuelas infantiles: diseño y privacidad en el Colegio Corazonistas de Valladolid
Equipamiento integral de oficinas en Valladolid: showroom y sala de reuniones para Eurobelt
Diseño de espacios colaborativos y mobiliario corporativo: Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento Valladolid (CTR)
Equipamiento integral para tanatorios: mobiliario de sala de espera en Tanatorio Las Contiendas
¿CUÁL ES TU PROYECTO ESCOLAR?
EL CENTRO EDUCATIVO COMO UN TODO: UN ESPACIO QUE APRENDE
El diseño de espacios educativos es un factor fundamental para el éxito del proceso de aprendizaje. Cuando se trata de crear un ambiente adecuado para la educación, es crucial tener en cuenta los cuatro principios esenciales de diseño: acogedor, versátil, positivo y multifuncional. Al centrarse en estos cuatro principios se puede crear un entorno que fomente la colaboración, la creatividad y el aprendizaje significativo.
- Un espacio acogedor es aquel que invita a los estudiantes a sentirse cómodos y seguros. Esto se puede lograr mediante la elección de colores cálidos y una iluminación adecuada que proporcione una sensación de calidez y tranquilidad. También es fundamental considerar la disposición del mobiliario y los materiales de enseñanza para fomentar la interacción y la colaboración entre los estudiantes.
- La versatilidad del espacio es clave para adaptarse a las necesidades cambiantes de los estudiantes y profesores. Los espacios deben ser capaces de transformarse y adaptarse a diferentes actividades y situaciones de aprendizaje. Por ejemplo, un aula puede ser fácilmente convertida en un espacio de trabajo en equipo o en un lugar para una presentación.
- El diseño de espacios educativos también debe transmitir mensajes positivos para inspirar y motivar a los estudiantes. Esto se puede lograr mediante la inclusión de obras de arte y decoración que transmita mensajes inspiradores y motivadores. Además, el espacio debe ser un lugar donde los estudiantes se sientan valorados y respetados, lo que se puede lograr a través de una atmósfera de inclusión y apoyo.
- Por último, los espacios educativos deben ser multifuncionales para maximizar su uso y eficiencia. Un espacio multifuncional puede adaptarse a diferentes necesidades de aprendizaje, como la lectura, la discusión en grupo, el trabajo en equipo o la presentación.
El objetivo de diseñar los espacios educativos basándonos en estos cuatro principios es satisfacer las necesidades humanas básicas de dignidad, bienestar y desarrollo emocional, de modo que las personas que forman parte del centro puedan crecer y desarrollarse educativamente de forma eficaz. Además, si queremos disponer de un espacio capaz de obtener un desarrollo eficiente por parte de los usuarios, necesitamos tener presente una serie de elementos dentro del diseño que nos permitirán transformar los centros en espacios más amables y atractivos para la educación.
La aplicación de estos elementos puede llevarse a cabo tanto en nuevas obras como en reformas de los espacios ya existentes:
- La organización espacial: Es esencial que el espacio físico educativo esté bien organizado y de forma coherente, haciendo que el gran beneficiado sea el aprendizaje. La escala, la variedad, la flexibilidad y las zonas informales tienen sentido en este contexto.
- Escala: es esencial mantener coherencia en la escala. No tiene sentido espacios grandes que apenas se utilizan, pasillos estrechos y aulas de 50m2/60m2, donde se aglomera una gran cantidad de estudiantes. Debemos comenzar a trabajar en que estos espacios estén dimensionados al uso que se les puede dar, de modo que tengan una coherencia espacial.
- Variedad y flexibilidad: Con las nuevas metodologías pedagógicas, se hace más patente la necesidad de la multifuncionalidad de los espacios. El poder hacerlos flexibles y variados nos permitirá disponer de una mayor facilidad para adaptar las necesidades a cada momento y a cada grupo de personas.
- Zonas informales de aprendizaje, terceros espacios o tercer profesor: Estas zonas conocidas como terceros espacios, son áreas informales fuera de las zonas designadas a la formación habitual. Que estos espacios sean atractivos, bien amueblados y con los requerimientos tecnológicos adecuados, nos permitirá contar con espacios de aprendizaje informal, que se produce con la interacción social de los alumnos, con trabajos individuales o colaborativos.
- Mobiliario ergonómico: Acorde con las necesidades funcionales del espacio, el mobiliario proporcionará bienestar y salud tanto a alumnos como a docentes. Sillas ergonómicas, mesas abatibles, elevables y/o con ruedas, archivos de fácil acceso, mesas altas, sillones cómodos, harán que los espacios sean atractivos y saludables.
- Uso del color: El empleo del color en los espacios permitirá evitar la monotonía y los ambientes aburridos. Está demostrado que el color tiene un gran impacto en el aprendizaje, pero debemos seleccionar estos colores con sumo cuidado para evitar efectos negativos. El uso de paletas suaves ayudará a obtener más luminosidad y reflejar mejor la luz natural, mientras que para dar contraste, podemos utilizar algún color más intenso.
- Uso de la biofilia: El uso de plantas en interiores aporta calidez, bienestar y mejora la productividad de los usuarios. Ya sean naturales o artificiales, las plantas hacen que los espacios sean más humanos, acogedores y naturales, aportando vida.
- Valores y estética: El edificio también debe identificarse con su entorno y la cultura en la que se ubica. Es necesario que el centro muestre sus valores a alumnos, docentes y visitantes, haciéndolos partícipes y capaces de integrarlos en su filosofía. Además, debe estar alineado con su entorno y con la cultura de la sociedad donde se encuentra, de modo que se integre completamente con sus participantes.
